Hogares automatizados e inteligentes para ahorrar en la factura de la luz

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Según Loxone, empresa especializada en automatización de viviendas y edificios, con cuatro soluciones sencillas se puede abaratar el consumo en electricidad y conseguir que las viviendas sean más sostenibles. Por ejemplo, inyectar a la red eléctrica el excedente de energía que generan las placas fotovoltaicas no ofrece un buen retorno, es mejor consumirlo.

En lo que va de año, el precio de la electricidad ha alcanzado máximos históricos en diferentes ocasiones, y si a eso se le suma el reciente cambio de la tarifa eléctrica por horarios, el desconcierto entre la población es generalizado. Encontrar soluciones o hábitos que permitan abaratar la factura de la luz frente a cambios tarifarios y subidas de precios es esencial para moderar el consumo, y Loxone, firma especializada en la automatización de viviendas y edificios, apuesta por cuatro consejos fáciles de implantar con soluciones sencillas que permiten que nuestro hogar sea inteligente y sostenible.

Apagar los dispositivos en stand-by

Los dispositivos en modo stand-by consumen poca energía y por eso se suelen dejar en modo reposo por comodidad. Sin embargo, aunque el consumo es pequeño, si se hace un cálculo anual de cuánta energía se ha gastado en esto, la sorpresa es mayúscula, y es por ello que no se debe subestimar el potencial de ahorro en electricidad que supone renunciar al stand-by y apagar del todo estos aparatos.

El dispositivo Smart Socket Air de Loxone convierte un enchufe normal en uno conmutable, permitiendo desconectar los dispositivos completamente de la corriente. Incorpora sensor de temperatura y medición de potencia y consumo, lo que permite conocer el consumo de ciertos electrodomésticos y optimizar su uso.

Idea extra: se ahorra electricidad incluso con el televisor encendido. ¿Cómo? Bajando la luminosidad y brillo de la pantalla, ya que la configuración estándar de estos dispositivos suele ser muy alta. No solo se consume menos luz, también se prolonga su vida útil.

Ventilar solo de vez en cuando

En lugar de abrir las ventanas de forma abatida durante horas, es mejor abrirlas unos minutos cada pocas horas. Ahorra electricidad y es más eficaz. Si es posible, se deben abrir varias ventanas una frente a la otra, para garantizar un intercambio de aire óptimo. Al abrirlas, lo mejor es apagar la calefacción o el aire acondicionado para evitar un consumo innecesario. Incluso después de haber vuelto a cerrar las ventanas, la climatización puede permanecer apagada durante unos minutos.

Automatizando la climatización, se evita este procedimiento y el sistema de clima se regula de forma automática, manteniendo el aire renovado con un consumo óptimo. En una smart home se activan los sistemas necesarios en cada momento para que sea lo más eficiente (y económico) posible. Por ejemplo, si gracias a la ventilación se puede reducir la temperatura, no se encenderá el aire acondicionado. O si se abren las ventanas, gracias a los contactos de puerta y ventana o la Manilla Air, la vivienda alerta si llevan demasiado tiempo abiertas.

Utilizar iluminación LED

Se puede ahorrar hasta un 80% de electricidad sustituyendo las bombillas clásicas por luces LED, y conseguir un resultado mucho más adaptado y eficiente integrando sus funciones con tecnología Loxone.

Optando por iluminación inteligente e integrada es posible regular la intensidad de la luz (en muchas ocasiones no es necesario que consuman al máximo de potencia y luminosidad). Además, gracias a la automatización se evita dejar luces encendidas durante horas, uno de los grandes ‘pecados energéticos’.

No solamente el hecho de ahorrar energía justifica el precio un poco más elevado de las luminarias LED, sino que su vida útil es significativamente más larga. Si una bombilla incandescente suele apagarse después de 1.000 horas, las luces LED de alta calidad soportan más de 20.000.

Autoconsumo con gestión de la energía

Instalar placas fotovoltaicas para generar energía facilita reducir el consumo en la factura eléctrica. Aun así, antes de realizar la inversión, es necesario estudiar bien cómo se utilizará esta energía, y especialmente el excedente, para inyectar el mínimo posible a la red (algo que realmente no aporta un buen retorno).

La gestión energética integrada con Loxone mediante el Miniserver dirige la energía producida hacia los consumidores que más interesan en cada momento, como calentar el ACS o aprovechar para cargar el coche eléctrico. Tener una visualización fiable y a tiempo real de la producción y el consumo, gráficas y alertas ante comportamientos no habituales del sistema, facilitan y mejoran la gestión y el autoconsumo.

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