¿Ducha o bañera? Los españoles lo tienen claro

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Cada vez son más los españoles que deciden prescindir de su bañera inclinándose por la ducha, bien a la hora de comprar una nueva vivienda o bien a la hora de llevar a cabo una reforma del baño.

En España por cuestiones de espacio, higiene, seguridad y ahorro de recursos, poder darse una ducha está más aceptado y normalizado que darse un baño. Estas son algunas de las razones por las que los españoles no lo dudan, la ducha antes que el baño.

Y no solo ellos, los expertos en reformas de cuartos de baño como el equipo de Duchanova, encargados de cambiar las bañeras por platos de ducha, también confirman esta preferencia.

Muchos lo utilizan como método estimulante tan bueno como un café o un té. Sin embargo, la decisión de cambiar una bañera por un plato de ducha muchas veces no es cuestión de preferencias, sino que se trata de una cuestión práctica. Las incomodidades que supone llevar a cabo la instalación de un plato de ducha muchas veces disipan la idea de llevar a cabo este sencillo cambio. Pero no es cierto, acudiendo a los profesionales adecuados no tiene por qué suponer más que una obra menor.

Entre algunos de los beneficios que supone el cambio se puede destacar:

La limpieza, es mucha la diferencia que se puede encontrar a la hora de tener que enfrentarse a la limpieza de una ducha frente a la de una bañera. Las bañeras cuentan con huecos y esquilas que pueden dificultar la tarea de desinfección. Limpiar un plato de ducha supone una inversión de tiempo y recursos ya que su saneamiento resulta mucho más sencillo.

La seguridad, no se puede caer en el error de pensar que no se van a necesitar ciertas comodidades en el hogar a medida que pasan los años. Toda persona de cierta edad y con ciertas dificultades motrices puede llegar a necesitar ciertas facilidades a la hora de realizar las tareas diarias, entre ellas la ducha. Se trata de una cuestión de seguridad, no solo para las personas mayores o con movilidad reducida, a las que este cambio les supone evitar un peligro y obstáculo que puede ser consecuencia de caídas y golpes innecesarios. Es importante poder facilitar en la medida de lo posible la tarea de aseo para cualquier persona y sustituyendo una bañera por una ducha se conseguirá con creces.

La bañera se creó con el fin de sumergirse en ella, y aunque es cierto que en algunos momentos es recomendable y necesario darse un baño (de manera puntual). Sin embargo, la coyuntura medioambiental, el ahorro de energía y además la falta de tiempo con la que se cuenta para podernos dar este tipo de caprichos hace que las bañeras hayan perdido ese uso y se utilicen para ducharse, volviéndose obsoletas para aquellos que todavía cuentan con una.

El espacio y el diseño es otro factor a tener en cuenta cuando se quiere realizar un cambo de bañera por plato de ducha. Gracias al segundo, se consigue innegablemente un aumento del espacio para el baño, esto sin contar que además aportan una mejor imagen estética en el espacio y puede adaptarse mucho mejor.

El ahorro en cuanto a agua y gas, poder instalar un plato de ducha lo que se consigue es dosificar en gran medida el gasto de agua y gas que se realiza, dado que los platos de ducha obligan a ducharse (valga la redundancia) lo que supone un ahorro de tiempo y de recursos muy necesario en estos momentos.

Por todas estas ventajas, sumado a los hábitos culturales del país, la climatología y la concienciación frente al medio ambiente hace que los españoles tengan clara su inclinación a favor de la ducha frente a los baños.

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